Dos formas de reconstruir una vida después de la guerra: unas mujeres en Tumaco que cantan para sanar la memoria, y excombatientes de las FARC que encontraron en la tierra una nueva razón de existir. TRAGALUZ articuló estas dos realidades en un solo relato, con la habilidad narrativa de quien sabe que la paz no es un concepto abstracto, sino una historia que se cuenta desde los cuerpos, las voces y las manos que trabajan.