"UNABU, la danza de la luz" es un cortometraje documental producido para el PNUD y la Embajada de Noruega que visibiliza cómo la energía solar transformó la vida de comunidades indígenas y campesinas víctimas del conflicto armado en Caquetá, Chocó y Valle del Cauca.
El trabajo de Tragaluz consistió en conceptualizar y estructurar una narrativa coherente, respetando en todo momento los tiempos, ritmos y cosmovisión de las comunidades indígenas protagonistas. Con una sensibilidad profunda hacia el territorio y sus líderes —especialmente mujeres embera que ejercen resistencia desde la luz—, Tragaluz construyó una pieza que no solo documenta un proyecto de reparación colectiva, sino que honra la dignidad y la autonomía de quienes habitan los lugares más apartados y olvidados del país.