Por iniciativa de la Secretaría de Educación de Bogotá y la Dirección de Inclusión e Integración de Poblaciones, el Colegio del Cuerpo desarrolló un proceso de pedagogía artística con jóvenes privados de la libertad, explorando la relación con el cuerpo y el mundo a través de la danza. Este proyecto reveló la autonomía y las posibilidades de movimiento que sus cuerpos guardan en potencia, abriendo nuevas formas de vincularse entre ellos y con su contexto. El proceso culminó con dos presentaciones de la obra "Cuerpo: El Espejo del Mundo", creada a partir de una lectura colectiva del texto "El Camino Hambriento" de Ben Okri..
El acompañamiento documental de Tragaluz permitió atestiguar la transformación progresiva de los y las jóvenes: cómo empezaron a confiar en la propuesta, a abrirse a las posibilidades que les presentaba la danza y, sobre todo, cómo construyeron un camino interno de cambio personal. Nuestra mirada capturó lo invisible e inasible: los miedos, los retos, las dificultades, los anhelos y los sueños que surgieron más allá de las presentaciones. Frente a sus familias y público invitado, los participantes se lanzaron valientemente a demostrar que, más allá de los errores del pasado, el arte les ha dado la posibilidad de recobrar y exponer su fuerza, su capacidad y su dignidad.