En La Fortaleza, un barrio construido entre la necesidad y la resistencia, TRAGALUZ retrató el trabajo silencioso pero vital de quienes conectan a la comunidad migrante venezolana con los servicios de salud de la OIM. Un retrato humano que muestra cómo la confianza —construida persona a persona— se convierte en la herramienta más poderosa de la acción humanitaria.